Isabella Montclair y la lucha contra el Parkinson: una historia personal

Hay causas que no se eligen. Te encuentran ellas a ti.

Mi abuela fue costurera durante décadas. Sus manos conocían cada tipo de tejido, sabían cómo cortar sin dudar, cómo coser sin que se notara la puntada. Para ella, la ropa era un lenguaje, y sus manos eran las que lo hablaban.

El Parkinson se las fue quitando poco a poco. Primero el temblor, luego la incapacidad de hacer lo que tanto amaba. Verla dejar la costura fue uno de los momentos más duros que recuerdo. Pero su amor por la belleza, por el cuidado, por las cosas bien hechas —ese no se lo llevó la enfermedad. Ese me lo dejó a mí.

Una parte de cada compra, para quienes luchan

Isabella Montclair nació de esa herencia. Y desde el principio supe que quería que la tienda también fuera un puente hacia algo más grande que la moda.

Por eso hemos decidido destinar una parte de los beneficios de nuestras ventas a la Confederación Española de Asociaciones de Parkinson (CEAP), la organización que agrupa a las asociaciones de pacientes y familiares afectados por esta enfermedad en todo el país. Su trabajo —apoyo emocional, terapias, investigación, sensibilización— es fundamental para quienes conviven cada día con el Parkinson y para sus familias.

¿Por qué el Parkinson?

Porque es una causa que conozco de cerca. Porque hay más de 160.000 personas en España que viven con esta enfermedad y muchas más que las cuidan y las acompañan. Porque la investigación necesita recursos. Y porque si algo puedo hacer desde aquí, desde esta tienda pequeña con mucha historia, es contribuir aunque sea un poco.

Mi abuela ya no puede coser. Pero cada prenda que sale de Isabella Montclair lleva algo de lo que ella me enseñó. Y ahora también lleva algo para quienes, como ella, lo siguen dando todo a pesar de la enfermedad.

Gracias por ser parte de esto

Cuando compras en Isabella Montclair, no solo te llevas una prenda que te gusta. Te llevas un poco de historia, un poco de cuidado, y un gesto hacia algo que importa.

Gracias por estar aquí. Gracias por apoyar esta causa, aunque sea sin saberlo.

— Isabel